Wellbeing
DESCUBRE
El arte es esencial, mejora nuestro bienestar y nos conecta con el sentido de la vida. A través del arte descubrimos temáticas, personas, momentos, contextos históricos y actuales, y maneras de hacer iguales o diferentes a las nuestras. Visitar museos de arte favorece un estado de calma y conexión, mejora nuestro bienestar. Esta actividad principalmente reduce el estrés, disminuye la sensación de aislamiento y soledad y resulta gratificante, convirtiendo la vida en más completa y significativa. Visitar el Museo Guggenheim Bilbao es la oportunidad perfecta para volver a prestar atención a lo que ocurre a nuestro alrededor y en nosotros mismos. Te invitamos a observar las obras de arte con miradas largas, lentas, conscientes; a descubrir los espacios y la arquitectura singular de este Museo con curiosidad, y a preguntarte qué sensaciones y emociones producen en ti. Observar una obra de arte nos descubre preguntas y nos abre la mirada. Nos invita a activar nuestra autonomía, a desarrollar nuestro propio pensamiento y a sentir. Acercarnos al arte tiene el poder de aumentar nuestras capacidades de observación, de reflexión, de creatividad, de atrevimiento, de conexión con nosotros mismos y con los demás. Además, los museos de arte proporcionan un espacio seguro para explorar nuestras emociones. Podemos afrontar mejor las emociones negativas en un espacio que sabemos que es seguro, que es arte, y no realidad. Y nos ayuda a disfrutar y cultivar más las relaciones y sentimientos positivos, sintiéndonos más involucrados y comprometidos. Estudios científicos recientes indican que visitar museos de arte actúa en las personas de dos maneras complementarias: incrementa el bienestar (mejorando las emociones positivas, el sentirse conectados con otras personas y con la vida) al tiempo que se reduce el malestar (es decir, disminuyen los estados negativos y trastornos), lo que contribuye a un mayor disfrute de la visita. A través de nuestro compromiso con el valor social del arte, el Museo Guggenheim Bilbao trabaja con entidades sociales y terapéuticas locales para hacer llegar estos beneficios a colectivos vulnerables, fomentando su resiliencia e integración. La contemplación de una obra de arte real es una experiencia única para todos los públicos. Estar frente a una pieza singular, sin pantallas, de manera directa, únicamente relacionándonos con lo que los artistas tratan de expresar nos conecta con nuestra naturaleza más auténtica como seres humanos.